jueves, 17 de marzo de 2011

Hablando sobre el sexo

Hace unos días, conversando con unos sujetos, sobre cualquier tontería a la que la plática nos llevara, salió al tema el sexo, algo típico a decir verdad, se me ocurrió hacer el simple comentario de que hay días que no tengo ganas de realizar el acto sexual, y en ese momento todos me voltearon a ver como si fuera un extraño entre sus filas, algún fenómeno recién salido del circo, o si hubiera hecho algún comentario sumamente ofensivo. Debo decir que no esperaba que les pasara lo mismo, e incluso no esperaba ser comprendido, pero lo que si me sorprendió fue el repudio que les genero la idea. Algunos comenzaron e justificar mi comportamiento de maneras sumamente estúpidas, atribuyéndolo a falta de madurez, o afirmaban que era porque alguna mujer no me inspiraba o le había encontrado algún defecto físico. Otros simplemente no fueron capaces de aceptar esta idea, dando como único escenario posible para esto, el ser un hombre maduro y llevar una eternidad casado con la misma mujer.

Esto me dejo pensando, ¿acaso es como una obligación social para el hombre joven tener siempre deseo sexual?, supongo que el origen de este comportamiento es la importancia que se le da al sexo, hasta al punto de llegar a concebirlo como lo mejor que hay en la vida, algo así como el placer supremo, el nirvana terrenal. Pero esto no es más que un pensamiento originado por puro instinto, ya que idealizan el sexo de una forma sumamente exagerada e infundada, ya que es algo tan común y tan sencillo de conseguir, y a esto hay que añadirle el hecho de que siempre es repetitivo y muchas veces mecánico, sin negar que es placentero, pero como tantas cosas que existen.

En una opinión personal, si eres una de esas personas que creen que el sexo es la más grande maravilla jamás descubierta, ERES UN IMBECIL incapaz de razonar mas allá de lo que el instinto te permite.

1 comentario:

  1. hola, como te llamas? eres tu jorge? La imagen de misery bear siempre esta buena ja

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