sábado, 8 de septiembre de 2012
El primer trago
Nada como el primer trago
que traspasa la garganta
y la corroe, profunda y lentamente.
Que alcanza nuestras entrañas
y se fusiona con nosotros.
Ese trago nos incita,
nos recuerda que nada es suficiente,
nada.
Ni la abrumadora rutina,
ni la falsa nostalgia de los libros,
ni las mujeres,
ni el alcohol.
Ni siquiera el cansancio
es suficiente.
Eso es estar jodido.
martes, 14 de agosto de 2012
Fantasía continua
Todos tenemos una historia que contar,
una mil veces repetida
pero nunca vista.
Todo ya ha sido vivido,
ya todo ha sido preguntado
y nunca respondido.
Vivir es esa nada constante
que aturde,
abruma,
y seduce.
Una fantasía continua,
es dar significado a lo sin sentido.
Vivir es sentir.
Es tocar,
lamer,
oler.
Venirse en una mujer
y en la taza del baño,
no importa, al final
siempre te sientes más vivo.
es beber hasta el hartazgo
y luego volver a beber.
Saborear la resaca.
Es simplemente hacer todo y nada
contemplarte a ti mismo
contemplar la lluvia
y sentir las gotas.
Impregnarte con un poema,
un texto, y saborear las palabras.
Es verter tu éxtasis en papel,
tu vida y tu muerte.
Es saber la muerte
con sacrificios o sin ellos,
con mesura o con excesos.
Nada es tan suave
como la piel de una mujer,
nada es tan entretenido
como la embriagues.
y nada reconforta más
que saber que espera la muerte.
Vivir. Improvisar constante.
No hay que hacerlo todo,
basta con saber que se puede.
Es caminar por tu mente,
extasiarte hasta el limite,
hasta que todo sea insípido,
plano,
nada.
Ahí sabras que vivir
es querer morir.
martes, 26 de junio de 2012
Incompleta
Hoy te
busque en las paginas de aquel viejo libro… aquel libro que compartimos los
dos. Te busque a ti, a tu olor, a tu rostro y a esa mirada que siempre tenia
algo que decir. Pero no estabas, no te encontré en ninguna página. No halle
rastro tuyo, solo letras vacías que no contenían nada, que no te contenían.
Te borraste.
Te desvaneciste del libro y de mí. Tu rostro no estaba, tu sonrisa ya no era tu
sonrisa y tus gestos en mi mente no eran más que una burda parodia tuya, un
fallido intento por retenerte. Pero esa, esa en mi mente no eras tú, esa estaba
incompleta y era perfecta. Y yo me sentí roto.
Nada, no hay
nada que hacer, sé que no había otro final posible. Que a fin de cuentas te
desvanecerías de mi, que tu recuerdo se iría difuminando hasta que fueses
perfecta, y que ya no quedaría posibilidad de retenerte, a ti como en verdad
eras. Y ahí lleno de nostalgia deseé volver a conocerte.
No Soporto
Estas en mí.
Cuando tu no
estas
Te fundes
conmigo
Nos volvemos
uno.
Te tornas
dependiente de mí,
De mi
recuerdo.
Cuando
estas,
No eres mía,
No eres yo.
Eres tan
real,
Tan ajena,
Que duele.
No soporto
que existas.
No soporto
esta distancia.
Necesito
tenerte
Poseer cada
gramo de ti
Cada idea.
No soporto
compartirte.
No soporto
que te miren.
Yo necesito
tu existencia.
Nadie te
necesita como yo.
Quédate en
mí,
Conmigo.
Impregna tu
olor,
Tu sonrisa,
Tu cuerpo.
Quédate así
perfecta en mi.
No soporto
que existas.
No soporto
esta distancia.
No soporte
verte viva.
martes, 24 de abril de 2012
Sueño
He soñado con mi funeral. Lo cual no es gran cosa, pero ha
conseguido marcarme de un modo profundo. Era un sueño simple.
En una funeraria yacía mi cuerpo dentro del ataúd. Esa caja
que sirve para hacer creer a la gente que aun vale algo nuestro cuerpo sin
vida. La gente alrededor mío, la mayoría con una expresión seria y otros pocos
con una sincera tristeza. Dos salas a la derecha se encontraba otro funeral, un
desconocido que ha muerto el mismo día que yo. Los rostros, los sentimientos y
el comportamiento de las personas ahí eran idénticos al de los que estaban
conmigo. No hay diferencia remarcable, es la misma escena en ambos lados del
edificio, esa escena que se ha representado un sin número de veces en todas
partes. Siempre igual.
Al ver que era lo mismo en ambos lados me sentí ofendido
¿Cómo podía ser lo mismo? ¡Yo lo medite, yo tuve el valor de rasgarme la piel!…
¡ver mi sangre correr!... ¡yo saboree la muerte, la desee! Él murió en un
accidente desafortunado, su muerte fue una casualidad, la mía una vulgar obra
de arte.
Yo no quería nada de esto; yo no quería gente aquí, ni
lágrimas pasajeras, ni recuerdos insignificantes de mi persona. Yo no quería
una caja, ni velas, ni café, ni galletas...Yo solo quería morir. Morir y ser
olvidado.
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